A veces las cosas se van de las manos. Uno proyecta un camino donde no existen obstáculos o no los programamos y al final nada tiene que ver con lo pensado.¿Por qué será que lo hacemos asi? Si el tiempo es incierto y nunca sabés con qué va a salir. El absurdo pensamiento nos acelera constantemente, nos adelantamos a las posibilidades que no queremos y las terminamos provocando nosotros mismo de tanto pensarlo (y creo que a veces pensarlo tanto es desearlo).
Cuando hablo de obstáculos hablo de los imprevistos del camino que reco-rremos día a día. Derrepente estamos en línea recta, en vida cotidiana
y aparece, por razones que nunca vamos a entender, ese alguien o algo que te cambia la rutina inesperada-mente.
y aparece, por razones que nunca vamos a entender, ese alguien o algo que te cambia la rutina inesperada-mente.Aparecen amigos que resultan ser los verdaderos, los que siempre te bancaron, aparecen personas que enamoran, llegan amores a los que les abrimos el corazón porque de verdad creemos y sentimos que son los que lo merecen porque nos hacen felices y queremos a nuestro lado.
Caminamos por la senda que construimos y la que señor Destino nos
propone. Somos responsables de lo que elegimos...
