Mas bien pienso por momentos que estas palabras se podrían basar en la luna naranja (si mi daltonismo no me engaña) que se encontraba en el medio de la noche nublada, esa luna que mas bien pensabamos como si fuera un reflector, una luz en el medio de las espesas nubes nocturnas... Resultó ser, en fin, nada más y nada menos que la luna cubierta.
¿Cuántos minutos?¿cuántos segundos? no los conté pero fue un lapso de tiempo efímero y suficiente como para dejarme pensando en que debía escribir algunas palabras... el agua, el frío, algunas luces y comentarios varios por medio de la secuencia.
¿cuántos minutos?¿cuántos segundos? sigo sin contarlos, en realidad no me interesa si total me gusta seguir recordadno y escribiendo sobre ayer; un ayer bastante particular: la compañía de un semi dios no es muy común que digamos, de hecho pensé que no existían, pero a veces ¿para que pensar determinadas cosas si la vida siempre nos va a querer sorprender y contrariar?. De todos modos insisto, las cosas raras y especiales vienen hacia mi siempre... Obvio, si yo soy asi! igual no me quejo!
Resumiendo ¿cuántos minutos, cuántos segundo, cuántas palabras? una noche de luna extraña, un semi dios que encima de ser raro hace chistes, estas pocas palabras que quizás nunca nadie las lea y la tinta de una birome que supongo yo, nunca se va a borrar... Pasa el tiempo y te dejo el archivo, el escrito, el cuento o como quieras llamarlo, de una noche sencilla pero lo suficientemente completa como para recordarla y dejarla grabada.