este domingo van a ser exactamente dos años de la primera vez que los vi en avenida Balbín. Sin querer, por alguna de esas cosas en la que uno cuelga pensando, cai en ese pensamiento y suspiré aliviada... una sensación de cosquilleo recorrió el cuerpo y me sonreí en el 59 sola, dos o tres personas me miraron extrañamente como si nunca hubieran visto a un humano reirse. Contuve la mirada sobre ellos dos o tres minutos no tan valiosos de mi vida, mire por la ventana y rei esta vez, mostrando los dientes. Volví a desafiar las personas anteriores y una más se habia sumado a ese plan improvisado de miradas, observé a ver si quizás podían leer mi mente rebuscada que en ese momento gritaba por dentro un sentimiento de alegría repentina inmensa... Moría de ganas de explicarles porque sonreía, si señores, tengo más de un motivo concreto para reir sola por la vida y precisamente dicho motivo fue desde un principio, es y será ser parte de esa murguita que infla el corazón de amor. Desde el primer instante supe que era AHI donde yo quería estar, una lágrima de emoción me lo confirmó y sola me mandé a la Plaza Portugal... los primeros ensayos, los que siguieron y conocer de a poco a las personas que estaban alli hicieron dar un giro en mi vida: conocí a mis hermanos y hermanas, a mi grupo... qué más puedo pedir si me diste lo más lindo que puede existir en este mundo que es baile, la música y el Carnaval? Conocí al baile y que baile gente! personas que gastan las zapatillas inexplicablemente; a la percu que sin ellos no hay música y al escenario, ESE escenario, ese momento, ese instante, ese grupo que me estalla la cabeza y que canta... como canta! las voces que tienen el tono justo para hacerte suspirar de la emoción y un presentador que te llena de euforia, adrenalina, que te hace volar entre palabras, si palabras... palabras que no me alcanzan para decirles a uds MURGA, a uds RELEGADOS que los AMO SIN CONTROL, que los amo....
Me levanté del asiento con una sonrisa y los ojos llorosos de emoción, miré a mi alrededor, ya nadie estaba mirando, bajé del bondi y desde la ventana un flaco me sonrió como si huebiera escuchado raramente todo lo que había pensado...
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