[creo en la vida, en la noche, en tu alma y no creo en todo lo demás...] gracias por tanto viejo
creo en los cafés, en el diálogo, creo en la
dignidad de la persona, creo en la Libertad... [Ernesto Sábato. La Resistencia]


[Me enamoré de este juego de vida, de gusto a sal y extrañas caídas...]

domingo, 11 de mayo de 2014

Esqueletos

   Envuelta en una madeja de frazadas, en este domingo de lluvia, mira el techo y no se decide a salir.
   La atrapa el sueño, cierra sus ojos, no se quiere dormir. 
   En este instante de soledad, le conversa a su corazón sobre este estado de animo, cuando ya no entiende cuantos cuerpos pasajeros van a irrumpir en el andar. Se detiene alrededor de 3 minutos y se da cuenta que ya, que ya no es lo es mismo cuando un par de ojos no se dejaron olvidar, cuando de todos los esqueletos solo uno llegó hasta el lugar a acomodar su alma. 
   No comprende, entre tantas palabras, por qué la sensaciones son más fuertes y se detiene en un repentino ''es que no quiere nada más, nada más que eso''. Hace autocontrol abrazando la almohada de sonrisas y ganas de hablar, se las guarda una vez más porque claro, ''es que no quiere nada más, nada más que eso''. Se pone sus pantuflas gigantes, maquillaje corrido y las ganas hechas un bollo le repite a su cerebro que tiene mucho para dar y entonces escribe, que ya uno solo no es esqueleto pero que error que pueda llegar a estar tan cerca, que error no largar nada, que error tragar saliva, que error guardarse las ganas y cuánto más podrá resistirse a no dar un abrazo de esos fuertes que protegen de las lluvias más que unas frazadas. 
   Rota sobre el colchón, consecuencias del alcohol nocturno, esta vez mira fijo la pared verde que da a la ventana, siente un leve dolor en la rodilla y siente... entonces le murmura a los sentimientos que el error lo establece el cerebro y la parte de lo que se debe y no se debe; y las sensaciones son incontrolables y entonces cuando más quiere esconder más demuestra, más se le transforma la cara, más cambia su postura del cuerpo, pero ella quiere no demostrar y entonces se encuentra riéndose desparramada en la cama con los pies en la cabecera y repite en voz alta que ya no es lo mismo cuando un par de ojos no se dejaron olvidar, cuando de todos los esqueletos solo uno llegó hasta el lugar a acomodar su alma...
   
   Y quiere que le den un abrazo pero que error llegar a estar tan cerca
   Pero igual quiere ese abrazo, y si es de quien no es más esqueleto, mejor... 

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